Aparecida nos dice acerca del trabajo en: La comunidad (256).
256. Jesús está presente en medio de una comunidad viva en la fe y en el amor fraterno. Allí Él
cumple su promesa: “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de
ellos” (Mt 18, 20). Está en todos los discípulos que procuran hacer suya la existencia de Jesús, y vivir su propia vida escondida en la vida de Cristo (cf. Col 3, 3). Ellos experimentan la fuerza de su resurrección hasta identificarse profundamente con Él: “Ya no vivo yo, sino que es Cristo
quien vive en mí” (Gal 2, 20). Está en los Pastores, que representan a Cristo mismo (cf. Mt 10,
40; Lc 10, 16). “Los Obispos han sucedido, por institución divina, a los Apóstoles como Pastores de la Iglesia, de modo que quien los escucha, escucha a Cristo, y quien los desprecia, desprecia a Cristo y a quien le envío” (Lumen Gentium, 20). Está en los que dan testimonio de lucha por la justicia, por la paz y por el bien común, algunas veces llegando a entregar la propia vida, en todos los acontecimientos de la vida de nuestros pueblos, que nos invitan a buscar un mundo más justo y más fraterno, en toda realidad humana, cuyos límites a veces nos duelen y agobian.